Escuela dominical infantil y adolescente
“En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños.” San Mateo 11:25 (Santa Biblia, 1960)
En la casa se oyen festejos y cada minuto una nueva felicitación. Hay bombas y serpentinas, helado, torta con mucha crema que la cubre. Los niños y niñas corren en todas las direcciones, y las risas se confunden con la música infantil de fondo. Es el cumpleaños y todos parecen muy felices, sin duda no es un día cualquiera.
Sin embargo, lo emocionante está por llegar, es hora de abrir regalos y los ojos expectantes del festejado se agigantan ante los papeles de colores, las tarjetas y los moños que cubren los obsequios. Es verdad que lo importante está adentro, pero ¿quién no siente emoción al rasgar el empaque?, el presente es el mismo con o sin envoltura, pero la impresión es diferente cuando lo contiene un empaque especial.
Lo mismo ocurre cuando pretendemos llevar la palabra de Dios a los niños y adolescentes; con seguridad la Palabra es la misma y produce el efecto por la que ha sido enviada, pero la forma como la entregamos es la que cambia la impresión que genera. Jesús mismo entendía esta realidad y usó de parábolas para explicar las verdades más sublimes y profundas que tal vez a nuestro intelecto hubiera sido de difícil comprensión al recibirlas, en otros términos.
El maestro de escuela dominical, ha de usar estrategias pedagógicas que lleven a los niños y adolescentes a conocer a Dios como un Dios también para ellos, uno que ha escondido de los eruditos su ciencia y su sabiduría para darla a conocer a los niños. El secreto de una buena clase de escuela dominical está en apasionarse por la verdad de Cristo y hacer la transposición didáctica precisa, es decir, pasar de un saber sabio a un saber enseñable lo que Dios nos muestra en su Palabra. La verdad siempre será la verdad, pero la forma como se entrega es la que tendrá repercusiones a lo largo de los años.
Este curso pretende dotar a los docentes en formación de los fundamentos básicos en la educación cristiana infantil a través del desarrollo de cuatro unidades de aprendizaje, abordando los siguientes contenidos: fundamentos y propósito de la educación cristiana infantil, el rol del maestro y el estudiante, el proceso de enseñanza y aprendizaje, y la planeación de la clase.

